Regresión de derechos

Dirigentes de Alianza País han salido al paso de quienes impulsan una posible consulta popular, para implementar cambios en la estructura institucional del Ecuador, argumentando que la convocatoria a una consulta sería una regresión de derechos.

Doctrinariamente el principio de “no regresión de derechos” implica el reconocimiento del desarrollo evolutivo y progresivo de los derechos económicos, sociales y culturales establecidos en la Constitución.

Este principio de no regresión permite garantizar, defender y preservar los derechos alcanzados con anterioridad por los ciudadanos, a fin de que no se empeore la situación preexistente, en cuanto a su alcance, amplitud y efectividad. Ante todo se trata de tutelar el interés público que es el interés de todos los ciudadanos.

Si hay un gobierno que ha atentado contra el principio de no regresión de los derechos es el gobierno de la revolución ciudadana, de la mano del ex Presidente Rafael Correa, o si no recordemos que hizo en el ámbito laboral, con la flexibilización laboral, al desconocer los derechos de organización, negociación colectiva, huelga y estabilidad, yéndose en contra de la propia Constitución de la República, la Declaración Universal de Derechos Humanos, los convenios internacionales de la OIT y el Código del Trabajo.

Ni en las peores dictaduras que ha vivido el Ecuador se menoscabo tanto el derecho de los trabajadores.

En el ámbito de la organización social con la expedición del regresivo Decreto 16 se desarticuló la organización social y se desapareció a las organizaciones populares, gremiales y ciudadanas. ¿Más regresión que esto en dónde?

Se restringió el acceso a la justicia para reclamar la vigencia de los derechos de los trabajadores y se judicializó la protesta. Se persiguió a los opositores. Se coartó la libertad de expresión. Hubo injerencia en la justicia.

Fueron formas solapadas de regresión de los derechos, teniendo paradójicamente en vigencia la Constitución más garantista del planeta, que resultó ser solo un instrumento de control y manipulación política para el grupo de poder de turno.

Por las condiciones sociales, económicas y políticas que vive ahora el Ecuador, no se puede ir a una reforma constitucional o enmienda superficial de la Constitución sino se trata de cambiar la estructura fundamental y los elementos constitutivos del Estado y por tanto vía consulta popular se debe volver al poder originario que está en el pueblo, para que como soberano determine la nueva estructura del Estado por en encima de cualquier poder fáctico.

De conformidad con el Art. 444 de la Constitución el cambio de la estructura del Estado debería hacerse vía asamblea constituyente, por pedido del Presidente de la República, para ir a una restructuración total del Estado y de sus instituciones.
Por tanto, al volver el poder al soberano, que es el pueblo, para que decida sobre el rumbo que debe tomar la Patria, ya no se puede hablar de una regresión de derechos, más allá de que muchos, en su gran mayoría los derechos y garantías sobre los cuales dicen que existiría regresión, sólo fueron enunciados y membrete en la Constitución del 2008.

 

 

Editorial por Gabriel Morales Villagómez, publicación original de Diario El Heraldo

Anuncios
Categorías: ANÁLISIS | Deja un comentario

Navegador de artículos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: